La curiosidad científica de la infancia
↳ El universo, la física y las leyes biológicas
Desde muy temprano me fascinó comprender cómo funcionan los sistemas en su escala más elemental. Pasaba horas intentando desarmar el mundo en preguntas: ¿por qué los cuerpos se atraen?, ¿cómo se replica una célula?, ¿qué principios gobiernan la materia y el orden en el cosmos?
Esa primera inclinación no fue casualidad. Me enseñó a buscar patrones detrás de lo aparente, a desconfiar de las explicaciones superficiales y a valorar la rigurosidad científica como una herramienta indispensable para no engañarse a uno mismo.


